Lo último que le hizo, lo que revaso la copa, fue que se fue a esa discoteca gay sin ella, y aunque le dijo que iba ir le ordeno que no lo acompañara, que a el le gustaba más ir sólo. Eso fue lo que la cansó de todos los hombres de este mundo, de este tiempo, de su vida. Todos unas locas plumosas, maricas hasta la medula, hachas de lentejuela y canutillo desde las uñas de los dedos de los pies hasta la punta del cabello. Un homosexual tras otro eran los hombres con los que ella se encontraba, los hombres de los que se enamoraba, los disque hombres que se fijaban en ella, y las hombres que terminaban siendo al finalizar su relación. No más, era suficiente de esta treta del destino, no era justo y más que eso era desquiciante. Por eso, con el corazón lleno de sangre hirviente y una ira de volcan, sacó las laminas de la nevera, aumentó la temperatura al máximo y se encerró en ella esperando un futuro digno de su feminidad y su cuerpo, uno que apreciara el sabo de una mujer y que no se fuera por un tripode andante.
Sin saber como tocarla, guiaron a nuestra desconcertada mujer a su guarida. Caminaron por varias calles sucias, grises y destruidas; el aire pesado jugaba con bolas de papel de periódicos viejos; las montañas ya no tenían el mismo esplendor y un verde muerte se extendía en las cordilleras. Un paisaje triste en realidad, todo lo contrario a lo que se pensaría de un mundo dominado por gays. El brillo de los colores del arco iris no aparecía por ningún lado, su esquizofrénica perfección faltaban en cada esquina de la ciudad. No había moda, no había arte, no había plumas, canutillo y lentejuelas. Parecía más bien, un mundo dominado por hombres solteros sin madres, recién independizados. Bajaron muchas escaleras y cada vez se iban alejando más de la luz. "Por alguna razón morí en la nevera y fue un error que llegará a este infierno donde los gays serán castigados por su 'situación'" pensaba. Llegó un punto en que sus ojos no vieron más por la abrumadora oscuridad, y a...
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Termina tu historia, quiero saber que está pensando tu neuronita...jeje
tqm.
Chao, tqm.