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A veces soy malo

Qué placer encuentra nuestro espíritu en los momentos más malos, que los carga como sus hijos y los lleva en su regazo. Da la terrible impresión, de que esos sucesos que llenan de culpa y rencor mantuvieran el alma fija y aterrizada, le dieran la memoria y la visión argonautica para no dejar escapar ni un sólo detalle del mal que nos hicieron, del mal que hicimos.
Busca un chivo expiatorio, alguien a quien juzgar y condenar. Se deleita con el dolor del culpable pero nunca encontrará la paz, la satisfacción para dejar ir el mal.
Pobres espíritus tan sucios, tan llenos de humanidad, se llenan la boca de rencores y venganzas impidiendo que una bocanada positiva y agradable llene el cuerpo, lo limpie, le de vida.
No quiero esa comida chatarra de sentimientos oscuros y amargos, no quiero alimentar a un niño triste y enojado que hace pataleta. Quiero sentir tu perdón y volver a ver tu sonrisa

Comments

Me encantó tu post, sin embargo, en una leida que di en alguna parte hace un par de dias, concordé absolutamente con el autor de un artículo acerca del perdón, (lo comento en referencia a tu necesidad de sentirte perdonado) él decía que El perdón es uno de los males importantes del mundo y también el regalo mas hipócrita que atesora la sociedad, por eso, es necesario saber dividir las aguas entre los errores y la mala leche. Errar NO ES humano, errar es de idiotas. Y si erraste, eres momentáneamente un idiota hasta que lo enmiendes. ¿Quién no erró alguna vez, y quien no fue un idiota otras tantas?
Pero si comenzamos a darle el valor real al error, vamos a poder notar que la gente se equivocaría menos, y no se tiraría a descansar en el perdón ajeno, y en el propio, que por decirlo de alguna manera, es lo mismo.

Patty
www.sophiematt.blogspot.com
Paulafat said…
Y esto a qué se debe?

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